Volver

El liderazgo en tiempos de agilidad

| 20 diciembre, 2018 | 0 Comentarios
Liderazgo ágil

Mientras en el mundo de los negocios se habla de agilidad, en donde el estilo de liderazgo se vuelve servicial, motivador y que genera un ambiente propicio para el flujo de ideas innovadoras, en la práctica aún se llega a ver al líder autoritario que creíamos extinto.

Uno de los temas que más llaman la atención en el mundo de los negocios, y a mí en lo personal, es el tema de liderazgo. Cientos de libros se han escrito alrededor de este tema y conforme la tecnología, los negocios y otros factores del entorno evolucionan o se vuelven más complejos, los estilos de liderazgo pretenden de igual manera evolucionar para adaptarse a estos cambios.

Esta necesidad de adaptación constante hace que sea impráctico tener una definición única de liderazgo, pues iría en contra del mundo Ágil y nos ataría a un futuro incierto. A pesar de esto, considero que hay ciertas características del liderazgo que son fundamentales, por ejemplo, para mí es muy importante que un buen líder tenga la capacidad de inspirar a otros.

Como consultor y capacitador en temas de negocios, puedo decir que he tenido la oportunidad de convivir con una gran cantidad de líderes. En su gran mayoría, son personas con una curiosidad ilimitada que constantemente los lleva a adquirir nuevos conocimientos con el fin de mejorar la manera en que gestionan a su equipo de trabajo.

Cuando tus referentes de liderazgo son este tipo de personas, cuando lees un artículo de negocios donde se menciona que el liderazgo actual busca generar ambientes de trabajo colaborativos e innovadores, cuando los modelos de Agilidad de Negocios hablan acerca de dar libertad a tus colaboradores para que sean ellos los que se autoorganicen, llega un punto en el que comienzas a pensar que aquel liderazgo autoritario, que típicamente dicta cada una de las instrucciones que se tienen que hacer y deja poco margen de maniobra para que su equipo opine, se había quedado en el pasado.

Lamentablemente aquellas prácticas del “líder” que quiere imponer su autoridad basado en su superioridad jerárquica aún prevalecen en esta época. Resulta inverosímil que una persona encargada de llevar las riendas de un negocio les grite a sus colaboradores: “Gracias a mi es que ustedes comen”, pero sucede, historia real que me tocó presenciar en este año cuando me invitaron a visitar una empresa.

Existe un dicho popular que dice más o menos así: “El valiente vive hasta que el cobarde quiere”.

Así como he tenido la fortuna de conocer y trabajar con personas preocupadas por ejercer su liderazgo de la mejor manera posible, seguramente también siguen vigentes allá fuera ese tipo de personas que no conocen la diferencia entre mandar y liderar, entre imponer e inspirar.

Para las personas que en este momento en su vida laboral se encuentran bajo el mando de este tipo de líderes, mi mejor consejo es, salgan de ahí tan pronto como les sea posible. El talento que seguramente tienen jamás será valorado por este tipo de personas y la frustración, que para este momento ya debe ser mucha, solo irá en aumento.

Para los líderes de hoy y el futuro, mantengan esa curiosidad de aprender los nuevos estilos de liderazgo, sean humildes para reconocer que constantemente tenemos que seguir aprendiendo para adaptarnos al entorno cada vez más cambiante, valoren a cada uno de los miembros de su equipo, los cuales, ante todo, son seres humanos que merecen todo nuestro respeto.

Ejercer el control sobre un grupo de personas va a depender de la jerarquía, el liderazgo no. Así que te invito a que, sin importar tu posición, fortalezcas tus habilidades de liderazgo y tengas en mente que puedes ser la fuente de inspiración de otras personas.

Sobre el autor: Omar García

Comentarios

comentarios