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4 objetivos fundamentales que comparten Ágil y Lean

| 6 agosto, 2020 | 0 Comentarios
Agile Lean objetivos

La Filosofía Ágil encuentra sus bases en el pensamiento Lean. Hoy que la Agilidad comienza a ganar mayor terreno como una guía que nos ayuda a transitar en un entorno donde debemos tener la capacidad de adaptarnos o condenarnos a desaparecer, resulta interesante analizar los objetivos que comparten ambas filosofías.

La entrega de valor al cliente, la mejora continua, la definición de un propósito significativo y promover que las personas alcancen su máximo potencial, son algunos de los objetivos fundamentales que hacen que Ágil y Lean sean complementarios uno con otro.

1- Entrega de valor al cliente

Lean hace énfasis en la entrega de valor eliminando implacablemente todo aquello que es un desperdicio. Ágil se enfoca en la entrega temprana y continua de valor. Pero ¿Qué es valor? Lo que debemos tener claro es que el valor es definido por el cliente. La interacción cercana y constante con el cliente, promovida por ágil, nos ayuda a conocer con mayor certeza cuáles son los requerimientos del cliente, sus expectativas, prioridades, en fin, aquello que considera de valor.

Los principios Lean incluyen el valor y el flujo de valor, este último nos invita a la acción, para identificar todas aquellas actividades que son necesarias para que nuestros clientes puedan recibir ese valor que nos solicitaron. En está identificación de actividades es muy probable que nos encontremos con actividades que inexplicablemente hacemos de forma rutinaria pero que realmente no aportan valor y más bien son un desperdicio que debemos eliminar.

Agile Essentials Proyectum

2- Mejora Continua

En la agilidad, el equipo reflexiona a intervalos regulares sobre cómo ser más efectivo, para después, hacer los ajustes correspondientes y perfeccionar su comportamiento en consecuencia. En Lean, en lugar de ejecutar tareas predefinidas una y otra vez, las personas son agentes de cambio que continuamente descubren nuevas formas de trabajar.

El objetivo a final de cuentas es, tener en marcha un proceso que nos habilite para llevar a cabo esfuerzos consientes y continuos para mejorar la forma de trabajar de un equipo e incluso de una organización.

Las mejoras pueden ser grandes y de gran impacto, o pequeñas y casi imperceptibles. Lo que importa es que sean frecuentes, que todos los miembros del equipo se sientan con la libertad de aportar ideas para mejorar.

3- Definición de un propósito significativo

Tanto la agilidad como Lean promueven una conexión transparente entre la estrategia y los objetivos para que las personas tengan claro un propósito significativo que les sirva de guía. El propósito debe encontrar un lugar entre las necesidades que buscamos resolver de nuestros clientes, a través de la generación de valor, y cómo queremos que nuestros colaboradores se involucren.

Resulta increíble la cantidad de organizaciones que no logran comunicar su estrategia a todos los niveles de la organización. Esto es un problema ya que las personas no tienen claro cuál es su propósito, todos los días trabajan, pero no alcanzan a visualizar para qué.

Solventar esta desconexión entre la estrategia y el trabajo de nuestros colaboradores nos va a permitir plantear propósitos significativos, con los que todos nos sintamos comprometidos y que se traducirán en beneficios para nuestros clientes.

4- Promover que las personas alcancen su máximo potencial

Si bien hemos hablado de la importancia de la entrega de valor a nuestro cliente, no podemos dejar de lado a las personas encargadas de crear ese valor, trabajo y experiencia que perciben nuestros clientes.

Para contar con esos agentes de cambio que promuevan la mejora continua y que estén comprometidos con la entrega de valor de nuestros clientes, nosotros como organización nos debemos comprometer con lograr que ellos alcancen su máximo potencial. Definir y comunicar un propósito significativo es un buen inicio, continuando con desarrollar entornos de trabajo donde las personas se sientan con la seguridad de aportar ideas, experimentar y fallar sin temor a represalias.

Uno de los principios de Disciplined Agile es “Be awesome” y menciona: “Se crean equipos asombrosos en torno a individuos motivados que reciben el entorno y apoyo necesarios para cumplir sus objetivos”.

Conclusión

En Proyectum estamos convencidos de que cada organización vive en su propio contexto, con sus propios desafíos, limitantes y propósitos, por lo que no hay una receta de cocina que podemos compartir para solventar sus problemas. Sin embargo, promovemos el descubrimiento y fortalecimiento de su “way of working”, su manera de trabajar.

Además de estos 4 objetivos, Lean y Ágil comparten creencias fundamentales que los vuelven complementarios. Por lo que tu manera de trabajar se verá claramente beneficiada si exploras lo mejor de estos dos mundos.

Te invito a conocer con mayor profundidad cómo Lean y Ágil pueden traer beneficios a tu organización y forma de trabajar. Consulta aquí nuestros programas de formación.

Referencias:

McKinsey.com

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